martes, 11 de agosto de 2015



San Martín

El 17 de agosto se cumple un nuevo aniversario de la muerte del General José de San Martín. Para la ocasión, reproducimos un texto del libro "Memoria del fuego 2. Las caras y las máscaras", del escritor uruguayo Eduardo Galeano (Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2010). Una mirada sobre el encuentro en Guayaquil entre San Martín y Bolívar.



    1822 
                                                   Guayaquil

                            San Martín

Encuentro en Guayaquil. Entre el mar Caribe y el océano Pacífico,
se abre un camino de arcos de triunfo: el general Bolívar acude desde
el norte. Viene desde el sur José de San Martín, el general que atra-
vesó la cordillera de los Andes en busca de la libertad de Chile y de 
Perú.
Bolívar habla, ofrece.
Estoy cansado —corta, lacónico, San Martín. Bolívar no le cree;
o quizás desconfía, porque todavía no sabe que también la gloria
cansa.
San Martín lleva treinta años de batallas, desde Orán hasta Maipú.
Por España peleó el soldado y por América el curtido general. Por
América, y nunca contra ella: cuando el gobierno de Buenos Aires le
mandó aplastar las huestes federales de Artigas, San Martín desobe-
deció y lanzó su ejército a las montañas, para continuar su campaña
por la independencia de Chile. Buenos Aires, que no perdona, le
niega ahora el pan y la sal. En Lima tampoco lo quieren. Lo llaman
el rey José.
Desencuentro en Guayaquil. San Martín, gran jugador de ajedrez,
evita la partida.
Estoy cansado de mandar —dice, pero Bolívar escucha otras pa-
labras: Usted o yo. Juntos, no cabemos.
Después, hay banquete y baile. Baila Bolívar en el centro del
salón, disputado por las damas. A San Martín lo aturde el ruido. Pa-
sada la medianoche, sin decir adiós, se marcha hacia los muelles. El
equipaje ya está en el bergantín.
Da la orden de zarpar. Se pasea en cubierta, a pasos lentos, acom-
pañado por su perro y perseguido por los mosquitos. El barco se
desprende de la costa y San Martín se vuelve a contemplar la tierra
de América que se aleja, se aleja.

Tapa libro Memoria del fuego 2 Las caras y las máscaras





Memoria del fuego 2. Las caras y las máscaras
 
Eduardo Galeano
Buenos Aires
Siglo XXI Editores, 2010. 
Página 151. 

* Agradecemos a Eduardo Galeano y a Siglo XXI Editores la posibilidad de reproducir este texto. 

jueves, 20 de noviembre de 2014

La batalla de Vuelta de Obligado se produjo el 20 de noviembre de 1845 en el río Paraná, cuando los soldados argentinos resistieron la invasión anglo francesa. Si bien el Ejército Patriota no salió vencedor, esta batalla fue el punto de partida para la liberación del continente americano.

martes, 7 de octubre de 2014


12 de Octubre – Día de la Diversidad Cultural

Tradicionalmente, el 12 de octubre fue conocido como "Día de la Raza". Pero, en el año 2010, el Poder Ejecutivo Nacional envió al Congreso un proyecto de ley para modificar el nombre de "Día de la Raza" por "Día de la Diversidad Cultural Americana”. En esta fecha se promueve la reflexión histórica y el diálogo intercultural acerca de los derechos de los pueblos originarios.
Este día  pone en debate e invita  a la reflexión acerca del 12 de octubre, como fecha de una importancia e implicancia histórica, que debe entenderse desde una mirada atenta y crítica de lo sucedido para conocer nuestro pasado, comprender nuestro presente y construir nuestro futuro.

De esta manera se busca, promover desde distintos organismos, una reflexión permanente acerca de la historia y encaminar hacia el diálogo para una diversidad cultural y la promoción de los Derechos Humanos de nuestros pueblos originarios. Así lo marca la Constitución Nacional en su articulado sobre la igualdad de las personas, dándole la garantía del respeto a la identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural.
Surge la necesidad de reivindicar la comunidad aborigen como originaria de nuestros suelos.

Que este día, nos sirva para ponernos en el lugar de los que se sienten desplazados por el simple hecho de pertenecer a tal o cual etnia, adoptar tal o cual elección sexual, tener tal o cual color de piel. De nosotros depende aprovechar lo mejor de las demás culturas a partir del conocimiento y la interacción con los demás. 



miércoles, 24 de septiembre de 2014



DISFRUTANDO DE LA VISITA DE NARRADORAS

Nuestra escuela vivió una tarde de fiesta junto a las narradoras  Alicia  Casaretto, Ana García y Adriana Vieyra.





martes, 9 de septiembre de 2014




11 de septiembre - Día del maestro
El 11 de septiembre de 1888 moría en Paraguay Domingo Faustino Sarmiento. En su honor, en esta fecha se conmemora el día del maestro. Para recordarlo hemos elegido un fragmento del libro Manual de zonceras argentinas, de Arturo Jauretche, donde reflexiona sobre su condición de alumno modelo y su asistencia perfecta a la escuela.
El niño que no faltó nunca a la escuela
Autor: Zoncera N° 17 del libro Manual de zonceras argentinas de Arturo Jauretche.
La imagen del niñito Domingo Faustino Sarmiento que usted lleva metida adentro, es la de una especie de Pulgarcito con cara de hombre, calzado con grandes botas y cubierto con un enorme paraguas, marchando cargado de libros bajo una lluvia torrencial. (Los niños sanjuaninos son los únicos a quienes esta imagen no impresiona, pues saben que jamás llueve en San Juan durante “el período lectivo” como dice la prestigiosa “docente” doña Italia Migliavacca. Más bien a San Juan le da por los temblores y los terremotos).
¿A quién no le han machacado en la edad escolar cuando uno prefería quedarse en la cocina junto a las tortas y al maíz frito en los días lluviosos, conque Sarmiento nunca faltó a clase así lloviera, nevara o se desataran huracanes?
Lo dice el mismo niño modelo en Recuerdos de Provincia: “Desde 1816, fecha en que ingresé en la escuela de primeras letras, la Escuela de la Patria, a la edad de cinco años, asistí a ella durante nueve regularmente, sin una falta”.
Esta es una de las virtudes del niño modelo que más ha torturado a la infancia argentina hasta la aparición de la nueva ola de niños malos (“revisionistas”). “¡Nueve años sin una falta a la escuela de primeras letras!”, comentan estos malvados. Y agregan ante el contrito magisterio: “¡Flor de burro el tal niño modelo para pasarse nueve años aprendiendo las primeras letras! ¡Y después lo critican a uno si repite el grado!”.
Conviene poner las cosas en su lugar.
El mismo niño modelo nos dice que en 1821, a los seis años de su ingreso en la escuela de primeras letras fue llevado al Seminario de Loreto de Córdoba, con lo que los nueve años de  asistencia perfecta que nos cuenta quedarían reducidos a seis.
¿Volvió el niñito modelo a la escuela primaria por tres años después del rechazo en el Seminario?
Es indiscutible que una asistencia escolar perfecta de seis años a la escuela de primeras letras es una dosis excesiva hasta para un niñito un poco tarado. Mucho más si se trata de nueve. Y Sarmiento era un niño precoz. También lo dice en Recuerdos de Provincia cuando relata que ingresó a la escuela a los cinco años “sabiendo leer de corrido, en voz alta, con las entonaciones que sólo la completa inteligencia del asunto puede dar”.
Con esto se derrumba la leyenda de los nueve años de asistencia perfecta, pero también la pretensión vengativa de los niños malos (revisionistas) que sostienen que era un burro. Ni un burro ni asistencia perfecta. Un niño cualunque; pero más bien aventajado, pues siempre fue el primero de la clase.
Don Leonardo Castellani, que es fraile y conoce mucho a los chicos, dice que “el chico que nunca se hizo la rabona es sospechoso”. En general todos los chicos afirman, como Dominguito, que nunca “se la hicieron”, pero conviene desconfiar.
Zoncera N ° 17 del libro Manual de zonceras argentinas de Arturo Jauretche.